22
JUN
2021

Una Hamaca Para P. Orlando



«UNA HAMACA PARA EL “PADRE”»
Por: P. José Orlando Camacho Torres, CSSp
Misionero Espiritano

“ …el Hijo del hombre no tiene donde recostar la cabeza.” Mt 8,20

En febrero del 1995, fui enviado en misión «ad gentes» a la selva del Amazonas en Brasil, propiamente a la Prelatura de Tefé; municipio a 800 km por agua de Manaus, capital del Estado de Amazonas en Brasil.  Fui recibido por el obispo Dom Mario Clemente Neto, CSSp, también Misionero Espiritano.  Curiosamente, el obispo me regaló una «hamaca» como signo de bienvenida e inculturación, a la “Diócesis de las aguas”.  Luego de varios meses, comprendí el verdadero significado de la «hamaca» para un misionero.

La «hamaca» en la región interior (rural) del Amazonas, es la cama ordinaria y normal de las familias que viven en las comunidades y localidades a las orillas del Río Amazonas.  También es la cama de los pobres.  La vía predominante de la movilidad en las amazonas es a través de barcos, canoas y los llamados «recreos» que son barcos mayores de madera de dos pisos, que tienen capacidad para transportar sobre 60 pasajeros, y navegan semanas, transportando personas, mercancía y productos agrícolas, entre los municipios rurales y la capital Manaus.  Para poder subir a uno de estos barcos «recreos», es necesario tener una hamaca para dormir.  Cada cual busca un lugar dónde amarrar su hamaca, y debajo de la hamaca se coloca el equipaje de cada cual; de manera, que un viaje de barco de Manaus para Tefé, puede durar tres días, y tu hamaca no estará sola; por el contrario, a tu lado, más arriba o más abajo, tendrás otras hamacas amarradas… serán tus vecinos de viaje.  Los conocerás y se compartirán los alimentos, las galletas, los dulces, los refrescos, etc.  En fin, viajar de hamaca para el misionero, es ocasión de misión, fraternidad y evangelización.  

La «hamaca» es herramienta fundamental en la misión en la Selva del Amazonas.  Cuando se hacen las visitas pastorales a las aldeas y comunidades de base, el misionero necesita su hamaca para descansar.  Cuando se organizan talleres, seminarios y asambleas pastorales, la hamaca no puede faltar, pues no existen Casas de Retiro con cuartos individuales, sino que en la misión hay que tener actitud de encarnarse en la realidad en la que se pretende evangelizar… por tanto, el misionero necesita de su hamaca, igual que necesita de la Biblia, del Cáliz, de la Patena y la Cruz para realizar la misión de la Buena Nueva.

Hoy, 20 de junio de 2021, festividad en Puerto Rico del «Día de los Padres», mis hermanos(as) feligreses, Pueblo de Dios, me obsequian una hermosa «hamaca verde» como signo profético del compromiso por la Vida en la realidad ecológica del Caño Martín Peña.  Esta es mi primera apreciación de este obsequio: “una hamaca para el padre”.  La Misión evangelizadora en la región del Caño Martín Peña; ubicada en el corazón de la llamada “milla de oro” por ser el centro financiero de los principales bancos del país, tiene que ser una misión integral que recoja los cuatro sueños del Papa Francisco:  el social, o luchar por los derechos de los más pobres; el cultural, o preservar la riqueza cultural de la región; el ecológico, o custodiar la hermosura natural de la región; y el eclesial, de una Iglesia con rostro amazónico; en nuestro caso, una Iglesia con rostro de unidad en la diversidad.

El color verde de «la hamaca para el padre», lo entiendo como signo profético y providencial, que expresa un «clamor del Pueblo de Dios», del Pueblo del Caño Martín Peña, que anhela y sueña con la limpieza, reforestación y canalización de este cuerpo de agua.

La «hamaca para el padre» me recuerda la versatilidad y movilidad del misionero.  El misionero no se puede dejar «atrapar» por la rutina y la instalación.  El misionero siempre se «encarna», pero nunca se «instala», siempre está pronto para el Camino…como la Virgen María…(Lc 1,39-45) y sólo debe llevar «una túnica y un par de sandalia» Mc 6,9.

La «hamaca para el padre», también es signo de bienvenida al corazón del Pueblo de Dios que peregrina en la Barriada Buena Vista, Las Monjas y la Parada 27, comunidades del sector el Caño Martín Peña en Hato Rey, San Juan de Puerto Rico.  La Casa Parroquial está construida como segundo piso sobre el templo parroquial, y goza de una vista impresionante, además de la rica y suave brisa que llega desde la cercanía de la Bahía de San Juan.

La «hamaca para el padre», también la entiendo como la expresión del «sensus fidei». o sea, como la «expresión de fe» del Pueblo de Dios, que por la gracia y la acción del Espíritu Santo, me acogen y me reciben como pastor y guía.  Ellos ya sienten y perciben que me siento feliz y contento en medio y con ellos.

Probablemente quienes lean este escrito de «la hamaca para el padre», jamás se hubieran imaginado que una simple hamaca, tuviera tantos matices, y sobre todo, que fuera una «pieza» que no puede faltar en el humilde equipaje que Jesús quiso para los que Él eligió discípulos misioneros.

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*Pueden ver otras fotos en la página de Facebook: Parroquia Caridad del Cobre

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